Dentro de muy poquito llega la Semana Santa y con ella la repetición por millonésima vez de Ben-Hur, los pasos de las vírgenes (acompañados seguramente de lluvia, como suele pasar) y los riquísimos manjares que disfrutamos en esos días, como los huevos de Pascua o los platos típicos de cuaresma, entre las que se encuentran las famosísimas torrijas.
En mi
caso, me daba cuenta de que era Semana Santa cuando la cocina de mi casa olía a
una mezcla de canela y aceite, y toda la mesa se llenaba de platos con
diferentes ingredientes (azúcar, huevo, leche caliente…)...si amigos, olor a unas buenas torrijas!
Como veía a mi madre tan atareada, y soy un poco glotona, la ayudaba en la preparación con la intención de probar la primera torrija salida de la sartén.
Es una de esas recetas que me las sé al dedillo, y no es porque sea mi madre, pero no he probado en otro sitio unas torrijas mejores que las suyas.
Te pones el delantal y me ayudas en la cocina?
Como veía a mi madre tan atareada, y soy un poco glotona, la ayudaba en la preparación con la intención de probar la primera torrija salida de la sartén.
Es una de esas recetas que me las sé al dedillo, y no es porque sea mi madre, pero no he probado en otro sitio unas torrijas mejores que las suyas.
Te pones el delantal y me ayudas en la cocina?
